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Vogts: “El fútbol alemán tiene las mejores perspectivas de Europa”

Por Redacción • 6 Sep 2010 a las 19:40 • Categoría: Entrevistas

Berti Vogts vuelve a Alemania como entrenador de la humilde selección de Azerbaiyán, rival de los germanos en el grupo de clasificación para la Euro’12. Con ocasión de su visita, el famoso representante Reiner Calmund dialoga con Vogts sobre su exitoso pasado como jugador y seleccionador teutón.

Berti, bienvenido a Colonia. Has declarado que la selección azerbaiyana puede estar contenta con asistir mañana al regreso de Alemania ante su público tras su buen Mundial de Sudáfrica, y de paso tomar una lección de fútbol.
Soy consciente de que estoy en Azerbaiyán para ayudar al desarrollo de su federación. Esta claro que no vamos a jugar como Brasil o como España. No nos vamos a meter en la boca del lobo y puede parecer que vayamos a colocar el autobús, pero no es verdad: cuando la situación lo permita, nos gustaría combinar en ataque. Como ex-jugador del Borussia Mönchengladbach sé cómo se gana en Colonia.

¿Qué puedes conseguir en Azerbaiyán? Sus cuatro representantes en las competiciones de la UEFA ya están eliminados…
Para mí es la gente la que importa. Me han convencido de que puedo ayudarles. Mi contrato no está subordinado a una victoria en Alemania, sino a que Azerbaiyán se cuele en cuatro, cinco años en la clase media del fútbol europeo. Es un proyecto que va más allá de la selección nacional: tenemos que construir infraestructuras, estadios, centros de entrenamiento, así como formar a buenos entrenadores y atraer otros extranjeros que aporten experiencia. Ésa es la fórmula del éxito. Queremos… no, debemos ser la locomotora del deporte. Cada vez acuden más mujeres al fútbol y queremos que lo practiquen también desde la escuela. Por eso organizamos torneos de niñas de entre 8 y 12 años. Y eso, en un país musulmán, no es precisamente sencillo. En un par de años podremos competir en el Mundial sub-17 femenino, del que Azerbaiyán será anfitrión.

¿Hay en Bakú, más allá del caviar, el gas y el petróleo, alguna materia prima futbolística que pudiera interesar en Alemania?
Tenemos tres o cuatro buenos jugadores. El lateral derecho podría ser titular en la Bundesliga: si Jupp Heynckes se fija en Maxim, lo hace titular en media temporada. Mahir Shukurov juega desde hace meses en la Liga rusa, tira unos centros impresionantes. En mi contrato con la Federación estipulé la obligación de que en la liga azerbaiyana cada equipo deba alinear a tres nacionales y, como mínimo, tener a otros tres en el banquillo. Así se obliga a los clubes a colaborar en la mejora del fútbol azerbaiyano. Esa fue una de mis condiciones para renovar mi contrato.

¿Cómo ves a la selección alemana? La victoria en Bélgica no fue brillante pero al menos se consiguieron los tres puntos.
Para mí, ese resultado es el primer paso de Alemania hacia la victoria del grupo. Turquía no ganará en Bruselas: vencer a Bélgica en su casa no es sencillo. Muchos de sus jugadores compiten en clubes de las grandes ligas. A ello hay que sumar el odio de los espectadores belgas hacia Alemania. Los chicos han competido de maravilla. Creo que la selección germana es, futbolísticamente, la mejor del mundo, pero lamentablemente no ha ganado ningún título aún. Mejor que jugó Alemania contra Argentina o Inglaterra en el pasado Mundial no se puede jugar al fútbol.

¿El partido contra los argentinos fue el mejor de una selección teutona en la historia?
Hay que ser prudentes con eso. También en 1972 se practicó un buen balompié [sonríe] tal vez porque yo estuve lesionado y no pude jugar. El combinado del 72 fue, en lo futbolístico, el mejor conjunto que tuvo Alemania. Y ganamos un título, igual que dos años después conseguiríamos el Mundial en la RFA.

Tu especialidad, el fútbol formativo, atraviesa una pequeña crisis en Alemania tras un periodo de éxitos. ¿La disputa de competencias entre Joachim Löw y Matthias Sammer está ejerciendo un efecto negativo sobre las categorías inferiores?
En primer lugar, mi felicitación a Matthias Sammer. La manera en que ha ordenado las estructuras y las prioridades en el fútbol germano tiene una enorme importancia. Que un equipo o dos no se clasifiquen para sus torneos no es relevante. Lo importante es la formación: debemos apartarnos de la idea de que ya a esas edades de lo que se trata es de acumular éxitos. El fútbol en Alemania tiene a cinco o diez años vista las mejores perspectivas de Europa.

También para mí Sammer constituye una gran figura, pero Löw debe ostentar la máxima responsabilidad a nivel deportivo. Si el seleccionador quiere colocar a Marin en la portería y a Höwedes en la delantera de la sub-21, se les tiene que colocar allí sin más cuestionamientos.
Creo que eso es lo que ocurre. Y si no pasa, deberían quedar los dos y hablar. La problemática vendría si no se hablasen.

De quien sí se habla últimamente es de Michael Ballack. ¿Cómo juzga su situación como jugador y capitán?
No puedo entender la polémica antes, durante y después del Mundial. Creo que se ha sobrecalentado el tema. Además, ‘Jogi’ Löw ha vuelto a declarar que Ballack continúa como capitán. Conozco a Michael. Hará callar a sus críticos.

Durante tus 50 años de carrera futbolística, has conseguido de todo. De niño huérfano a campeón del mundo pasando por muchos títulos, incluida la Cruz de Mérito Federal de primera clase. Habrás conocido a millares de personas pero ¿a quién echas de menos?
Perdí muy pronto a mis padres. Tenía 12 años. Me hubiera gustado que viesen en lo que se transformó su pequeño huérfano. A veces estoy en casa y digo: ostras, mis padres. Estarían orgullosos de mí. Por lo demás estoy satisfecho. Viviría mi vida otra vez como esta, tal vez con un poco más de diplomacia.

¿Cómo ve el puesto de entrenador?
Hace tres meses estuve cuatro semanas de formación en el Manchester United. Me hice amigo de Sir Alex Ferguson. Pasamos las tardes hablando de fútbol, bebiendo vino tinto y whiskey. Es todo un tipo: lo decide todo en el club. Y ese es el único modelo correcto. Esos poderes se los han de devolver a los entrenadores alemanes. Los tuvieron los Hennes Weisweiler, Udo Lattek, Dettmar Cramer o Ernst Happel. Hoy, los clubes son exitosos donde los entrenadores son poderosos como van Gaal, Magath, Schaaf, Heynckes. O al menos compartir en parte esos poderes con un mánager fuerte.

Berti, ¿qué diferencia a Völler de Matthäus?
Gracias a tu apoyo y al del Bayer, con el paso del tiempo Rudi Völler ha progresado maravillosamente. Lothar Matthäus tuvo en Belgrado cierto éxito. Estoy convencido de que si alguien asesorase a Lothar, se podría convertir en un buen entrenador. Lothar es muy observador y sabe de fútbol.

¿Por qué no le quiere ningún club de la Bundesliga?
Sus escapadas e historias personales no le ayudan.

El último título de la Mannschaft -campeones de la Euro’96 en Inglaterra- se consiguió contigo en el banquillo. ¿Por qué te falta en tu país el reconocimiento que mereces? En 2004, incluso facilitaste la llegada de la era de los Klinsmann, Löw y compañía.
Entonces estaba de viaje por América. Y me llamó el representante de ‘Klinsi’ y me dijo: Jürgen tiene ganas de que le hagas una visita. Fui con mi hijo e hicimos una barbacoa. Y le dije: tío, Jürgen, tú tienes que volver a hacer algo relacionado con el fútbol. No eres un mánager pero sí puedes trabajar como entrenador. Y de repente comenzó a hablar de modernos métodos de entrenamiento y preparaciones estilo ‘fitness’. Todo cogió su curso.

¿Qué quieres decir?
Se me vino a la memoria Hennes Weisweiler. Tenía como asistente a Helmut Bantz, un campeón olímpico de salto hípico que siempre se preocupaba porque los jugadores mejorásemos nuestra movilidad. Y luego llegó Kalle Drygalski, un decatleta que reforzó nuestra condición atlética. Por eso el Borussia de Mönchengladbach estuvo en situación de jugar un fútbol tan rápido. Y tuvimos también a un psicólogo, Essing. Nos hacía escribir a quién le pasaríamos el balón. La respuesta era: sin presión ninguna pelota llegará a Günter Netzer. Era un fútbol palpitante. Como el que proponía Jürgen en 2004.

¿Y cómo siguió la cosa?
Llamé a Fráncfort [sede de la DFB]. Pregunté: estoy en casa de Jürgen, ¿ya tenéis seleccionador? Me dijeron que no. Hablad con Jürgen, respondí yo. Quedad con él: con su euforia y capacidad de comunicación podría conseguir algo. En Fráncfort se rieron. No es una broma, aseguré yo. Poco después, tuve que llamar a Jürgen para felicitarle por el nombramiento. Entonces comenzó la era moderna del fútbol alemán: Klinsmann, Löw, Bierhoff. Y ahora ya lo ves: Löw constituye todo un hallazgo afortunado para nuestro balompié.

¿Coincides con la acusación de que, como seleccionador alemán, a menudo te las dabas de sabelotodo?
Con la distancia acepto que algo de eso sí tenía. De mí dependía el éxito. Naturalmente sabía lo que mis jugadores hacían, también de noche. Pero luego venían los periodistas, me lo contaban, y a mí no me quedaba más remedio que decir: eso no es cierto, mentís.

¿Y con los jugadores?
No. Creo que, hasta hoy, Basler piensa que yo no sabía que él fumaba.

¿Te imaginas volver a vincular tu carrera con la Federación alemana (DFB)?
La DFB es mi familia. Allí pasé casi 22 años como entrenador y eso marca. Claro que me puedo imaginar ocupar un puesto de asesor en las áreas del futbol formativo. Sólo con jugar al golf no me basta para llenar mi tiempo.

Entrevista realizada por Reiner Calmund para el diario Express de Colonia (link a reinercalmund.de)

http://www.welt.de/sport/fussball/article9419606/Der-neue-Berti-Vogts-freut-sich-ueber-Bier-in-Baku.html

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Un comentario »

  1. Ballack!! Ballack!! Ballack!!

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